viernes, 9 de noviembre de 2012

El reino de los castigos (II). 7 alternativas al castigo físico.


Y en ese reino, se usaban sólo determinados tipos de castigo. Su rey, a pesar de que los usaba  cómo único método para corregir comportamientos inadecuados, procuraba que  éstos tuvieran una función educativa, que le enseñaran a sus súbditos algo positivo. Por eso evitaba utilizar castigos de tortura ni aquellos que sólo buscaban la humillación.

Y es que, cómo ya dijimos en la entrada anterior, los castigos tienen que tener una función educativa, si no, correremos el riesgo de convertirlos  en conductas abusivas que rocen el maltrato emocional.

A continuación os voy a presentar 7 alternativas para reducir o eliminar conductas en niños/as de forma educativa (les he puesto nombres entrecomillados  para que nos ayuden a recordar los nombres que mira que son feos):

  • "Cariño, ¿lo entiendes?" o El Diálogo: No es un método en sí, pero siempre tiene que estar presente. Toda acción que hagamos para eliminar o reducir conductas tiene que estar enmarcada dentro de un entorno de diálogo, comunicación y afecto.
  • "Hasta que... no te hago caso" o La Extinción: tan sencillo cómo no hacer caso a la conducta que queremos eliminar. Pero cuando decimos no hacer caso, es ignorar completamente. Exceptuando aquellos casos en los que el niño/a se hace daño él mismo o a los demás o pone en peligro su integridad.  El ejemplo sería el típico caso de una rabieta en la que intentamos ignorar los lloros. Sin embargo debéis tener en cuenta que no es un método con efecto inmediato ya que siempre que intentamos extinguir una conducta puede darse un aumento de esa conducta. Tenéis un ejemplo de aplicación de extinción en la entrada “Me monta una rabieta en el centro comercial”. Para que la extinción funcione hay que ignorar completamente los lloros o la conducta que no queremos hasta que haga algo diferente a eso. 
  • "Así NO" o  Reforzamiento diferencial de conductas adecuadas: Detrás de esta palabra tan técnica existe algo tan sencillo cómo lo siguiente: se trata reducir una conducta que consideramos adecuada pero no eliminarla ni castigarla. Por ejemplo, si tenemos en clase un niño/a que interviene demasiado y que interrumpe el ritmo de la clase nuestro objetivo no es que deje de intervenir, ya que de por sí es una actitud adecuada, pero sí que intervenga en menos ocasiones dejando así a los demás participar. Para esto tan simple cómo, después de que haya intervenido, no volvemos a darle el turno de palabra hasta que pase un tiempo y otros compañeros hayan podido intervenir. Poco a poco el niño/a irá reduciendo las veces que interrumpe hasta que él mismo sea quien se controle.  
  • "Así SI" o Reforzamiento diferencial de otras conductas: Es muy parecido a lo anterior sólo que en esta ocasión se trata de premiar o reforzar otras conductas diferentes a la que queremos eliminar. Por ejemplo, si un niño/a se pelea en el recreo con cierto hábito podríamos premiar al niño/a al final de cada recreo que no se haya peleado.
  • "Lo siento pero esto es lo acordado" o Coste de respuesta: cómo bien indica su nombre consiste en que después de hacer algo que nos parece inadecuado se le “castiga” con la pérdida de algún reforzador positivo. Es cuando, por ejemplo, un profesor le quita tiempo de recreo a un niño/a por haber estado hablando en clase. Para que éste  método funcione es necesario que exista reforzadores que podamos retirar. Éste se suele aplicar dentro de un programa de economía de fichas.
  • "Ale, a pensar" o Tiempo fuera: Es una de las técnicas más usadas para eliminar o reducir conductas en los niños/as. Es muy simple, consiste en retirar al niño/a del lugar dónde está disfrutando de alguna actividad  o bien retirarlo de la actividad en sí durante unos minutos cada vez que hace alguna conducta indeseable. La duración de los minutos depende de la edad del niño/a (normalmente se aplica un minuto por cada año que haya cumplido el niño/a). Para que el tiempo fuera funcione no debe darle la oportunidad de que se convierta en  otro “entretenimiento” al niño/a. Es decir, si lo llevamos a su habitación “a pensar” y vemos que se divierte jugando allí con los muñecos NO ES TIEMPO FUERA, sería un MIRA PAPA QUE BIEN ME LO PASO (acompañado de una burla con lengua). Es importante que cuando apliquéis el tiempo fuera se le explique al niño/a cual queréis que sea su comportamiento (dejaros del “pórtate bien” y mejor decir “tienes que jugar a la consola sin pegar a tu hermano”) Tenéis un ejemplo de cómo se aplica el Tiempo Fuera en la entrada “Pega a los niños/as en el parque”.  
  • "Cariño,tienes que..." o Sobrecorrección: a pesar del nombre tan raro esto es muy fácil. Ya lo explicamos en la entrada “Me raya las paredes del salón”. Simplemente consiste en que se repare el daño hecho cómo forma de que el niño/a entienda que lo que ha hecho no está bien. Por ejemplo, que nos ayude a cambiar la ropa de cama cuando se ha hecho pipí en la noche, que reponga un juguete que le ha roto a un amigo con el dinero de su paga, etc.  



Prohibido, Nunca, Never

Aplicar los castigos cómo métodos únicos e infalibles para eliminar las conductas. Los “castigos” son herramientas que deben combinarse con otros métodos que premien conductas positivas.

El castigo físico, cómo habéis podido comprobar existen muchas alternativas al castigo físico por lo tanto, ¿por qué aplicar una técnica que enseña que para solucionar los problemas con otra persona hay que pegar?


Más vale prevenir

Siempre tenemos que tener presente que los castigos y los  métodos para eliminar conductas son herramientas que deben ser aplicados desde el afecto y desde el cariño.  Es necesario crear un clima adecuado para poder hablar con los niños/as de las conductas que no nos parecen adecuadas y de nuestra función como educadores suyos. 




Fuente: Olivares, J. y Méndez, F. Técnicas de Modificación de conducta. Ed. Biblioteca Nueva.




Para finalizar, y después de una entrada tan "seriota" os dejo con un par de vídeos para relajar tensiones de cuello.