domingo, 2 de diciembre de 2012

Parece superdotado


Hace unos días, buscando a través de google ideas para “este nuestro blog” me encontré con una pregunta realizada por una persona que hacía referencia a si su hijo pudiera ser superdotado o no. A continuación cito textualmente la pregunta que hacía:

"Mi hijo a penas cumplio la semana pasada 4 añitos pero desde los tres sabe leer muchas palabras, sabe contar hasta el 100 y hasta el 50 en ingles, reconoce y lee muchas palabras en ingles ya supero el nintendo el super nintendo y ya le compre el play station, creen que sea un niño genio o ya nacen a si todos los niños?"

Primero pedir disculpas por la puntuación y ortografía, pero no he hecho corrección ortográfica de la  pregunta para no perder su intensidad. Al usuario anónimo que escribió la pregunta lo llamaremos a partir de ahora “amigo internauta”.

Lo primero de todo, amigo internauta, tenemos que diferenciar entre tres tipos de niños/as prodigios:

  • Los que destacan por alguna actividad artístico-festivalera-mediática, entre los cuales estaría el gran Joselito o la mítica Marisol, conocidos por todos,  los cuales, dada su capacidad artística innata para cantar fueron puestos al servicio de la sociedad española para su goce y disfrute, y han dejado temazos históricos como "doce cascabeles" (grande Joselito) o  "corre corre caballito", "tengo el corazón contento, corazón contento, lleno de alegríaaaa" (Marisol tu si que eres grande), más en la actualidad a la maravillosa, hiperactiva aunque simpática "Mélody". Por todos es sabido su dura infancia al servicio de sus manager para enriquecer a los adultos de su alrededor, sus penurias al no poder ser niños como los demás, (aunque en las películas se les vea tan contentos) y su posterior declive cuando empezaron a dejar de ser niños.
  • Aquellos que destacan en alguna tarea o área específica. Cómo por ejemplo las matemáticas, la pintura o la lectura. Sin embargo su  nivel intelectual podría considerarse normal. Típico niño que pinta como Miguel Angel pero que se le dan mal las mates.
  • Los precoces. Si, aquellos que destacan pronto en alguna actividad, aprendiéndola de forma rápida y llamativa. Por ejemplo un niño/a que aprenda a leer muy pronto o si no todos conocemos a algún niño/a que nos han dicho “mira que ya hace puzles de 50 piezas y tiene 2 años”. Queridos padres que haga puzles no significa que sea superdotado.
  • Por último, aquellos que yo si llamaría superdotados. Éstos destacan en sus colegios o entre sus iguales debido a su capacidad e inteligencia, a sus rendimientos escolares, que pueden verse avocados a ser marginados o apartados como bichos raros. Para que te hagas una idea, este tipo de niños prodigio pueden generar noticias como aquel de un niño de 6 años que su padre quiere queingrese en la universidad (hay que ver con los padres, eh).  Según la Organización Mundial de la Salud se dice que un niño/a es superdotado cuando supera una puntuación de 130 puntos. Éstos también pueden ser precoces.


En tu caso, si tomamos como referencia que tu niño haya superado la “nintendo super nintendo” y tengas previsión de que supere la play station, nos costaría clasificarlo como niño superdotado, encajando más en el perfil de niño/a que destaca en un área específica (los videojuegos). Aunque te doy la razón que podría significar que tu hijo aprende rápido (o que le has creado un vicio descomunal a las video consolas), así que te invitaría a reflexionar antes de que le compres la play station (si no se la has comprado ya).

Entonces, ¿qué podemos hacer si tenemos sospecha de que nuestro hijo/a sea superdotado?

  • Comprarle Puzles. A mansalva. Venga puzles, venga puzles. Empiezas por el de Mickey y terminas por el de las torres Kyo de Madrid. Así puedes fardar con los padres de los demás padres: “pues mi hijo ya hace puzles de 200 piezas, tenemos una de la torre eiffel enmarcada en casa”.
  • Ponerlo a hacer crucigramas y autodefinidos. Así, que aprenda pronto, que en cuanto tenga 18 años lo envías al “Pasapalabra” a por el bote, os hacéis ricos y te jubila
  • Que se memorice las líneas de autobuses, tren y mapa de carreteras. Nunca te han gustado los GPS y tu niño/a apunta maneras, así que nunca os perderéis cuando vayáis de viaje.


Y entonces, ¿Qué podemos hacer si tenemos sospecha de que sea superdotado y somos unos padres responsables? Veamos.

  1. Primero hay que comprobarlo mediante alguna prueba realizada por un especialista. Puedes comentarlo a su profesor/a en el colegio. Al menos aquí en España existen ciertos equipos de especialistas psicopedagógicos que valorarán las dificultades que tiene tu niño. Entre ellas la capacidad intelectual que tenga.
  2. Si se detectara que tu niño tiene capacidades intelectuales superiores el mismo equipo del cole se deberá de encargar de facilitar los recursos necesarios dentro del mismo, y ofreceros cierta orientación.
  3. Por tu parte también puedes satisfacer las necesidades de conocimiento de tu niño guiándolo y ofreciéndole progresivamente acceso a fuentes de información adecuadas a su edad (y así aprendeis vosotros también).  



Prohibido, Nunca, Never

Actuar como si realmente no lo fuera, o no proporcionarle  la atención adecuada. Estos niños/as, al igual que los que tienen dificultades intelectuales, necesitan actuaciones específicas, si no se las ofrecemos, se volverá en su contra aumentando las probabilidades de fracaso.

Pensar: “ya se le pasará”. Si realmente es superdotado esto no es algo que “se pase” como si de una inflamación se tratara. Así que, padres míos, menos tele y más actuar.

Prohibidísimo enfadarse si tu niño/a te gana al ajedrez. ¿Somos adultos no?


Más vale prevenir.

Aquí la prevención consiste en que cuando tengamos la más mínima duda de si nuestro niño/a pudiera ser superdotado/a es necesario ponerse en marcha lo antes posible para atajar la situación.  Los niños/as superdotados que no son atendidos adecuadamente suelen aburrirse en clase, e incluso pueden sentirse o ser marginados en el aula. Por ejemplo, mientas sus compañeros están aprendiendo los números él/ella ya sabe sumar o restar.

Por último, me gustaría hacer un llamamiento a todos aquellos padres que ávidos de dinero y de salir de su situación económica, marcada por la crisis,  aprovechan las capacidades de su hijos e hijas . Padres, madres, seamos sensatos, los niños niños son y los adultos tenemos que ser nosotros, por lo tanto cuando llevemos a los niños al circo que sea para que disfruten y no para que sean los protagonistas.