martes, 5 de febrero de 2013

7 claves para sobreproteger a tu hijo/a


No voy a entrar a discutir los beneficios de la sobreprotección en la infancia (porque tiene pocos), tampoco me voy a detener en explicar que puede llevar a que tus hijos/as desarrollen pocos recursos para defenderse en su vida, o para aprender a ser independientes de una manera sana. Ni por asomo quiero mencionar que incluso puede retardar el crecimiento y la maduración del cerebro.

 Pero sí que me he propuesto listar aquellas actitudes que deben tener los padres y madres que quieran hacer de su hijo/a una persona dependiente e insegura, para ello el mejor camino es la sobreprotección. Es fácil.


  1. No dejes que sufra. Si puedes evitarlo ¿por qué no lo vas hacer? No pasa nada porque tu hijo/a tenga 15 años córtale la comida y elígele qué va a comer durante la fiesta de su amigo. Aunque tenga edad para andar llévale siempre en brazos y siempre ,siempre, trátale como a un bebé.
  2. Dale todo lo que pida. Independientemente si se ha esforzado o no. No dejes que aprenda que las cosas se consiguen con esfuerzo. 
  3. No dejes que busque soluciones por sí mismo/a. ¿Va mal en el colegio? ¿No hace los deberes de clase? Pon excusas, pídele clemencia al profesor. Exígele al colegio todo lo que tu hijo/a no quiere hacer. Si se le olvida algo y te llama para que se lo lleves, hazlo rápido, los tiempos de espera pueden hacerle madurar.
  4. Creele siempre, aunque haya pruebas que demuestren lo contrario. Ni te plantees que tu hijo/a pueda tener algo de responsabilidad. Si en el cole saca malas notas habla con los profesores, si no quiere ir a un examen inventate una buena excusa y convence a su tutor/a, si lo haces tú seguramente será más creíble.  
  5. Se el mejor amigo/a de tu hijo/a. Esto es básico, olvídate de que eres padre o madre y que tienes que poner límites. Lo importante es poder meterte en la vída social de tu hijo/a como si de un amigo/a se tratase. Por supuesto, si ves que no te cuenta todo indígnate y pídeselo. 
  6. No dejes que haga cosas solo. Juega siempre con él/ella, no dejes que coja autonomía o que esté sin supervisión ni un segundo.  Incluso si es adolescente puedes acompañarle cuando vaya con sus amigos y amigas sentándote cerca, para vigilar que todo está bien.  Si tiene un teléfono móvil le puedes llamar cada 15 minutos (o menos si lo estimas oportuno). No le dejes que adquiera responsabilidades porque seguro que no lo hará bien. Aunque tenga edad para ir sólo a determinados sitios no lo permitas. Nunca será lo suficientemente mayor para hacerlo. Tenlo claro. Además todos los sitios en los que no estés tu pueden ser potencialmente peligrosos. ¿Privacidad? prohibido. No dejes que cierre su puerta de la habitación, ni tampoco tener conversaciones privadas. Fisgonéale el móvil siempre que puedas. Nunca se sabe qué tipo de amigos/as puede tener.
  7. Dile lo que debe hacer en vez enseñarle las diferentes formas de hacerlo.Dale instrucciones para todo,  que no le dé tiempo a pensar por él/ella mismo/a. Haz los deberes siempre con él y dale la solución antes de que pueda pensarla. 


¿Y cuando haya crecido?¿Qué? 

¡No pasa nada! cómo habrás hecho de tu hijo/a una persona sin recursos y desvalida, por lo tanto,  seguirá pidiendo tu ayuda en todo: en que le hagas el desayuno, en que le elijas la ropa, en que su jefe le ha echado y quiere que hables con él,...


Bibliografía: Locke, Judith, Cambell, Marilyn A., and Havanagh, David J.  Can a parent do too much for their child? An examination by parenting professionals of the concept of overparenting. Australian Journal of Guidance and Counselling (2012)