viernes, 2 de agosto de 2013

7 claves para controlar las rabietas.


Revisando documentación para el próximo proyecto que vamos a realizar en la Asociación me encontré con un documento escueto pero muy claro dirigido a padres, madres y aquellas personas que trabajan con menores que se llama "Disciplina y Amor" elaborado por La Asociación Andaluza para la Defensa de la Infancia y la Prevención  del Maltrato (ADIMA) con el fin de enseñar modelos de crianza alternativos al castigo físico.  Pues revisando este documento me encontré con un pequeño recuadro resumen sobre como abordar las rabietas el cual me ha inspirado para esta entrada. 

Seguramente habréis leído entradas anteriores como "Me monta una rabieta en el centro comercial", "Pega a los niños en el parque" o "Se escapa corriendo por la calle".. Pues bien, todas ellas y la mayoría de las entradas de Qué hacer cuando... que tienen que ver con las rabietas se inspiran en los siguientes puntos educativos que me gustaría compartir con vosotros/as:


  • Las rabietas son algo normal. Lo que no es normal es cómo las afrontamos nosotros los adultos en ocasiones.  "no te pongas nervioso!","he dicho que no grites" (gritando nosotros), "me pones de los nervios". Las rabietas son un comportamiento  normal en los niños/as, sobre todo en  los más pequeños.
  • Prevención es la clave. Por ejemplo evitar aquellas situaciones y circunstancias que puedan facilitar la aparición de rabietas, como hambre, sueño, etc, Establecer normas claras y cumplirlas. Avisale con tiempo cuando vaya a producirse algún cambio de actividad para que pueda prepararse y hacerse a la idea.
  • Detén la pataleta antes de que empiece. Por ejemplo proponiendole un cambio de actividad.
  • Ofrece alternativas. Dale opciones para que elija: "¿qué prefieres recoger primero tu habitación o los juguetes del comedor?"; en vez de darle ordenes "recoge tu habitación".
  • Si se produce una rabieta deja que el niño/a la solucione. Los niños/as tienen más recursos de los que pensamos.  
  • No accedas a sus demandas. Si eres tu quien lo calma ya sabes que él va a entender que debe llorar para que tu accedas a sus deseos. 
  • Cuando se le pase la rabieta y haya  cambiado su actitud, espérale con un  abrazo o un beso. Con esto sabrá que mamá o papá sólo aprueban los momentos en que no llora.   

Seguramente habréis visto el siguiente video que voy a poner a continuación pero la verdad es que no me canso de verlo. ¿Qué sería el ser humano sin alguien a quien llorar? Cómo siempre os pido que compartáis y difundáis la entrada si os gusta y si creéis que puede serle útil a otros padres y madres. Lo podéis hacer con los botones que encontraréis debajo del título.